Rendimiento confiable y protección robusta para motores diésel de alta exigencia. Este lubricante de tecnología semi-sintética avanzada está específicamente formulado para cumplir con los rigurosos estándares de protección contra el desgaste, el control de hollín y la estabilidad térmica en motores diésel modernos y de generaciones anteriores. Su viscosidad 10W-30 ofrece una excelente fluidez en arranques en frío, optimizando la eficiencia de combustible sin sacrificar una película protectora fuerte ante altas temperaturas de operación. Su formato en galón es la solución ideal y conveniente para asegurar la limpieza del motor, prevenir la formación de depósitos y prolongar la vida útil de los componentes bajo condiciones de trabajo pesado.






